Reminiscencias de un RioCariloco Arrinconado por el Coronavirus

        Escudriñando el baúl de los recuerdos en tiempos del Coronavirus                       Ante el acecho del implacable coronavirus y a...

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Equilibrios callejeros insólitos que te dejan boquiabiertos

By: Douglas Figueroa

 

El Equilibrio Dinámico

 

       El equilibrio y la estabilidad de los cuerpos es un tema de la Física de mucho interés por las aplicaciones prácticas que tiene en las ingenierías, y la diversidad de situaciones de todo tipo que se nos presentan en la vida diaria. Un cuerpo está equilibrado cuando todas las fuerzas que tiene aplicadas se anulan entre sí, así como también se cancelan todos los torques externos. El equilibrio no implica que el cuerpo tenga que estar estático, porque puede mantenerse equilibrado mientras se desplaza o se encuentre girando de manera uniforme (equilibrio dinámico).

 

      La ubicación del «centro de gravedad» del objeto determina su capacidad para conservar el equilibrio y la estabilidad, después de haber sido perturbado. El concepto de centro de gravedad es muy importante por ser un punto especial donde se considera aplicada la fuerza gravitacional que afecta la masa del cuerpo, como si allí estuviese toda concentrada. El cuerpo nunca se volcará al inclinarsesiempre que se mantenga la linea vertical de acción de su peso pasando por la base de apoyo.

 

 
Cuando ella quiere tocarse la punta de sus zapatos, para no irse de bruces
tiene que echar un poco su trasero para atrás y mover su centro de gravedad
 

Con nuestro cuerpo conseguimos la estabilidad en las distintas posturas gracias a la habilidad de realizar acomodos modificando a cada rato la ubicación de ese punto, bien sea al sentarnos, inclinarnos, caminar o cuando nos tropezamos. Esta acción inconsciente la llevamos a cabo para mantener nuestro «centro de gravedad» por encima de la base donde nos apoyamos. Si no pudieramos dominar ese equilibrio dinámico, estaríamos constantemente cayéndonos cuando damos los tumbos y tropezones. Veamos algunos ejemplos.

       

Unos equilibrios dinámicos que hacemos en el salón
 para que los alumnos no se aburran en la clase de Física
 

 

(1) Equilibrio dinámico de un martillo en el aire

 


Un martillo apoyado en la tablita y agarrado por un hilo.
Luego se bambolea él solito en el aire al darle un toquecito. 
 
 

        Este martillo bien pesado lo unimos por su mango con una cuerda a la tablita de madera y luego la dejamos recostada en el filo del taburete. El peso del martillo provoca tensión al hilo y le asegura rigidez al sistema, para que pueda mantenerse suspendido en el aire como un todo sin caerse. Observe que cuando lo golpeamos ligeramente, se pone a oscilar como si el sistema entero fuera un cuerpo rígido, el equilibrio es estable y esto se logra gracias a que su centro de gravedad queda justamente por debajo del punto de apoyo.

 

 

(2) Malabarismo con una bola encima del palo



Basta con que apoyemos la punta del palo sobre un dedo de la mano,
para que resulte muy fácil mantener por inercia esta bola en equilibrio estable.
 

      Observa lo fácil que resulta mantener el equilibrio vertical con un largo palo que tiene una bola colocada en la punta. Gracias a que la bola es bien pesada y le da mucha flojera moverse (tiene mucha inercia), sin necesidad de hacer tanto esfuerzo con el dedo, se logra dominar la ubicación del centro de gravedad.
 
 
(3) Tenedores en el aire agarrados a un palillo
 


Dos tenedores que abrazan un palillo, pueden quedar en equilbrio después de apoyarlo sobre el filo del vaso. Cuando procedemos a pegarle candela al palillo, los alumnos se quedan «sorprendidos porque no se rompe el equilibrio».
 
 

Equilibrios insólitos que en la calle nos agarran de sorpresa 

  

     Ahora les daremos dos ejemplos interesantes que encontramos en el internet de situaciones callejeras que nos han llamado la atención y nos han dejado abismados y perplejos.

 

(1) Emergencia eléctrica atendida con escalera tembleque



Tres trabajadores de la compañía «Corpoelec» (antes Cadafe) muy apuraditos tratando de restituir el servicio eléctrico. 

 

     Esta es una escena en un pueblo del Oriente Venezolano de trabajadores sudando la gota gorda para restituir el servicio eléctrico. Mientras uno puya los cables de alta tensión con un palo para jurungar y tratar de apartarlos, los otros dos le aguantan esa escalera improvisada (que la vemos bien tembleque). Ante la insólita carencia de equipos apropiados, ellos se las ingenian haciendo intentos desesperados en una tarea tan «arriesgada y peligrosa», exponiéndose a recibir una fuerte descarga eléctrica. Menos mal que Dios es muy grande y con sus benditas manos les echaría una ayudadita desde bien arriba para resolver ese problema.

 

        Nos imaginamos que la gente del sector, después de haber estado unos cuantos días sin luz, al ver llegar a los trabajadores, les dirían: ¡Qué bolas, por fin se acordaron de nosotros!; pero al final cuando hicieron el milagro, quedarían muy agradecidos y locos de alegría.

 

 

(2) Delivery de neveras en moto


 
 
Motorizado haciendo su servicio de delívery express que fue captado en plena Avenida Libertador en Caracas por
 
 
        Este parece ser el trabajo rutinario del motorizado; no cabe duda de la audacia y veteranía cuando con dinamismo logra controlar a toda marcha el bamboleo de esa nevera. Parece un malabarista, manipulando el centro de gravedad para que no se le salga fuera de control, porque al menor descuido esa nevera puede ir a parar al carajo. 
 
        Estos son desafíos a las leyes de la física, que por lo increíble, inaudito e insólito que resulten, mas bien parecen ser otra obra milagrosa donde interviene la mano de Dios.
 
 
 Finalmente ...
 
 
Una sabia reflexión sobre el equilibrio
 
 
 
«La vida es como andar en una bicicleta;
si quieres mantener el equilibrio,
tienes que seguir dándole a los pedales».
 
Albert Einstein

 




 

El Sexómetro: ¿Eres hombre o mujer?

By: Douglas Figueroa 

 

En las actividades diarias de rutina y en los deportes, logramos guardar el equilibrio haciendo siempre reacomodos en las distintas partes de nuestro cuerpo, mediante el trabajo combinado de los músculos. Estos ajustes los hacemos de manera automática cada vez que necesitamos conservar la estabilidad, y es para desplazar nuestro «Centro de gravedad»; ese punto del cuerpo tan especial donde se concentra la atracción de la gravedad terrestre sobre toda nuestra masa corporal. La clave para el equilibrio es que el centro de gravedad lo mantengamos justo por encima de la base de sustentación, de lo contrario corremos el riesgo de volcarnos por la acción del torque de la fuerza de nuestro peso. 

 



Cuando uno está parado con una postura erguida, el centro de gravedad nos queda en un punto ubicado dentro del cuerpo a una altura cerca del ombligo. En esta posición de pie tenemos estabilidad, gracias a que la vertical que pasa por el centro de gravedad queda proyectada directamente a la zona de apoyo en el medio de las plantas de los dos zapatos. Una mujer al quedar embarazada, cambia su postura de manera muy natural, y cuando va caminando, desplaza su propio centro de gravedad echándose hacia atrás, para compensar el efecto adicional del bebé que lleva en su vientre.

 

Una persona joven, normalmente podrá tocar con los dedos de las manos la punta de sus zapatos, sin que tenga que flexionar las rodillas. Pero para lograrlo, inconscientemente se ve en la necesidad de echar su trasero hacia atrás. Al adoptar esta postura inclinada, el centro de gravedad lo desplaza para que salga fuera de su cuerpo, y así la línea de gravedad se mantiene encima del área limitada en la base de soporte de los pies.

 

 


 

Pero si alguien odioso quiere aguarle la fiesta a esta bella gimnasta, puede ponérsela difícil sugiriéndole que antes de intentar el ejercicio, coloque su espalda pegada sobre una pared vertical. Con esta condición ella pronto se dará cuenta que le será imposible llegar a tocarse la punta de sus zapatos; el problema que encuentra al tratar de agacharse es que no puede echar su trasero para atrás. A medida que se inclina, llega a una posición en la que no puede continuar hacia adelante porque siente que está a punto de perder el equilibrio e irse de bruces. Este impedimento se debe a que la línea vertical trazada por su centro de gravedad pronto tiende a salirse de los límites de la base en los zapatos.

 

 

 

¿Qué es lo que hacemos para levantarnos de una silla?        

        Cuando estás sentado en una silla, tu centro de gravedad lo sitúas muy cercano al nivel del ombligo. Si trazamos una línea vertical desde este punto, pasará por debajo de la silla, quedando más atrás de las plantas de tus zapatos. Pero cuando decidas levantarte de la silla, te verás en la necesidad de inclinar el cuerpo hacia adelante y a veces, meter un poco los pies debajo de la silla. De esta manera, desplazas tu centro de gravedad hacia adelante y puedes apoyarte en el suelo mientras te levantas. ¡Si no te habias dado cuenta, intenta verificarlo ahora mismo!

 


        ¿Quieres jugarle una broma a una persona para impedirle que se levante de una silla? Bastará con que uses un solo dedo; apóyalo suavemente sobre su frente. Así ella no podrá echar su cuerpo hacia adelante y por mucho que lo intente una y otra vez, le resultará una «misión imposible» ponerse de pie.

 


Las mujeres lo logran, los hombres fracasan: ¿Por qué será?

        Este es un reto que le planteamos a los estudiantes en nuestras clases para que se den cuenta que: «en física no todo es cuestión de tener fuerzas y energías», porque el supuesto sexo débil goza de cierta destreza de la que carecen los del supuesto sexo fuerte; esta tiene que ver simplemente con la diferencia que tienen en la ubicación corporal de sus centros de gravedad.

        El reto consiste en que la persona se ponga de rodillas en el suelo y en esa posición, trate de tocar un objeto con la punta de su nariz. Previamente, establecemos la distancia de ella al objeto, pidiéndole que coloque sus brazos extendidos sobre el suelo de forma tal que los codos queden apoyados sobre las rodillas y las puntas de los dedos de sus manos estiradas lleguen hasta el objeto, el «sexómetro».


¡Ellas lo logran!

 

¡Ellos fracasan!

 

        Esta es una demostración sencilla que además de ser un recurso didáctico motivante para la enseñanza de la física y los alumnos se divierten un montón. Cada vez que las presentábamos en las clases, ya de antemano sabíamos cual iba a ser el resultado; casi siempre, mientras las muchachas superaban el reto sin tener dificultad, los varones iban fracasando en el intento. La explicación es sencilla: 

 

«En proporción a la altura de una persona, el centro de gravedad en la mujer se encuentra ubicado a varios centímetros mas abajo que en el hombre»

 

         Los varones tenemos los hombros mas anchos, mientras que las mujeres disponen de una abundante masa muscular en las piernas y las caderas. Esta diferencia en la distribución de masas, a ellas les favorece y puedan disfrutar de una mayor estabilidad, es por eso que siempre nos van a ganar en este reto. 

 

        * Los videos aquí mostrados son de las Demos de Fisica del 2001, que presentamos en la USB junto con el Profesor Gustavo Gutiérrez (†). Nuestro agradecimiento va para las alumnas y alumnos que en aquellos recordados tiempos nos ayudaron participando con tanto entusiasmo. Puedes ver mas detalles en el siguiente enlace:

 

https://www.youtube.com/watch?v=zfX3ETvclBc&list=PLq7EsFejy4FEChe453h1LgzURnk63mhjZ&index=1