Reminiscencias de un RioCariloco Arrinconado por el Coronavirus

        Escudriñando el baúl de los recuerdos en tiempos del Coronavirus                       Ante el acecho del implacable coronavirus y a...

Los Voltios no matan, la culpa es de los Culombios en movimiento

By Douglas Figueroa

 

En las clases de Electricidad manejamos estas tres Magnitudes Físicas las cuales están relacionadas y cuyas unidades llevan nombres que honran la memoria de unos ilustres científicos que fueron muy famosos: Alessandro Volta, Charles Coulomb y André-Marie Ampère:

 

Potencial (Voltios) »» Carga (Culombios) »»  Corriente (Amperios) 

 

Los «voltios» son los que tienen el poderío para echar a andar a los «culombios», dándole unos empujoncitos a las cargas para que agarren velocidad y se pongan a circular como corrientes eléctricas: 

 

«Amperios = Culombios por Segundo»

 

Cuando una persona muere electrocutada, en realidad no es culpa de los voltios por si solos ni tampoco de los culombios mientras estos estén quietecitos, pues así ellos son inofensivos. La culpa mas bien la tienen los Amperios, porque al circular los culombios van calentando sus células hasta paralizarle el corazón y luego le van a dejar el cuerpo bien chamusqueado.  

 

Podemos hacer una analogía con lo que sucede a una persona cuando la liquidan de un balazo, que en verdad el culpable no es la propia pistola sino la bala que salió disparada por el cañón, cuando apretaron el gatillo. En esta analogía la pistola corresponde a los voltios, así como la bala moviéndose corresponde a los Amperios (culombios por segundo).


 

Por experiencia, todos conocemos los peligros de un corrientazo ya que en la vida los hemos soportado mas de una vez.  Algunos son muy llevaderos pues nos dan apenas ligeros cosquilleos, pero en ocasiones, uno lleva unos sustos horrorosos con fuertes jamaqueos que hasta nos hacen ver unas estrellas 💥💥💥. Sabemos que mientras mayor sea el voltaje, el riesgo de electrocutarnos aumenta, y es por eso que ponen unos carteles para que estemos  advertidos: «Peligro, Alto Voltaje».

  

 Sin embargo, llama la atención cuando vemos en las líneas de «Alto Voltaje» siempre escenas muy elocuentes de pájaros posando sus paticas desnudas sobre esos cables pelados, que sabemos llevan unas inmensas corrientes eléctricas. Es muy curioso que los pajaritos no le hagan caso a las advertencias de peligro, ya que ellos están muy seguros de que no van a recibir ningún corrientazo. ¿Por qué será?


 


 

Los pajaritos posan sus paticas desnudas sobre un cable pelado de alta tensión y eso no les hace ni cosquillas. Ellos apenas sienten un calorcito que emana del cable, debido al montón de culombios que les van pasando por debajo.


 
¿Por qué será que el alto voltaje a los pajaritos no los electrocuta?
 

        En las líneas de alta tensión se usan cables metálicos, por ser muy buenos conductores de corriente, ya que poseen muchos electrones libres, que tienen alta movilidad El cable conduce millones de veces mejor que el pájaro y la casi totalidad de los electrones ignoran al pájaro y siguen de largo su camino. Es decir, al posar sus paticas separadas a tan pequeña distancia, las exponen a una diferencia de voltaje insignificante y no les provoca ni una ñinguita de corriente.  

 

          Los altos voltajes son utilizados en cercas eléctricas como método de protección disuasivo para repeler a los intrusos. El sistema funciona cuando alguien toca el cableado o intenta escalarlo, entonces su cuerpo cierra el circuito a tierra y recibe una insoportable descarga. ¿Pero por qué el intruso no se electrocuta?. La razón es que la potencia del equipo energizador solo es suficiente para que el corrientazo sea agresivo pero sin que llegue a ser mortal; recordemos que la combinación de voltaje con amperaje es lo que produce calentamiento por efecto Joule: «Potencia = Voltaje x Corriente». La descarga consiste de intensos pulsos de varios miles de voltios, pero de muy bajo amperaje, ya que la intención es escarmentar al transgresor y que se vaya pal carajo.

 

 

        Cuando se manipulan altos voltajes, uno debe ser muy precavido de utilizar una sola mano, mientras se mantiene alejada la otra sin tocar mas nada. El riesgo mas común inadvertido lo constituye el estar parado sobre un piso húmedo que facilita el contacto eléctrico con la tierra, porque una descarga por todo el cuerpo puede movilizar el montón de culombios en las cargas iónicas regadas por todos nuestros tejidos y fluidos corporales desde la cabeza hasta los pies.  

 

         Estas advertencias siempre se las hacemos a los alumnos en nuestra clases de Demostraciones con Electricidad, donde resulta muy divertido cuando realizamos una variedad de experimentos con altos voltajes. Entre los aparatos que utilizamos está el bien conocido «Van der Graaff», unos generadores que proporcionan mas de veinte mil voltios. Es por eso que en cada experimento tomamos las previsiones para que los alumnos no vayan a recibir corrientazos, gracias a que tienen los pies aislados de tierra sobre una plataforma colocada en el piso, para no cerrar ningún circuito.       

  


Cuando colocamos las manos sobre la esfera del Van der Graaff  que está a unos cuantos miles de voltios, no vamos a sentir ningún corrientazo. En cambio, utilizando ese mismo alto voltaje sí podemos encender un tubo de descarga fluorescente.

 

 

Cuando la alumna pone su mano sobre la cúpula del generador de alto voltaje, en sus cabellos se le acumulan un montón de culombios, pero a ella no le pasa nada. El campo eléctrico radial le levanta sus cabellos y le pone los pelos de punta

 

 

La Electrocución, es producto de los Culombios en movimiento

 

La «electrocución» proviene de juntar dos palabras: «eléctrico» con «ejecución» y por ser un efecto tan fulminante fue adoptada como un método para dar cumplimiento a la pena capital. La silla eléctrica fue inventada poco tiempo después de que Nikola Tesla introdujera la corriente alterna; y su uso para electrocutar fue objetado y estuvo en el centro de la disputa entre Nicola Tesla y Thomas Edison, quien defendía la corriente contínua (la famosa guerra de las corrientes). Edison pretendía desprestigiar a Tesla advirtiendo que no usaran su corriente alterna porque esta era dañina y peligrosa, y para probarlo mandó a hacer una demostración pública donde electrocutaron a una pobre vaca.

 

 Los partidarios de la silla eléctrica vieron como una ventaja que este método no es tan "inhumano", por ser rápido,  eficaz y menos doloroso en comparación con la horca o la guillotina, tan anticuados y barbáricos. En cambio en la silla el condenado a la pena capital se despide de este mundo, cómodamente sentado y muy tranquilo para que luego le bajen la cuchilla. Le aplican el alto voltaje a través de unos electrodos que le moviliza los culombios por su cuerpo, paseándolos desde la cabeza hasta sus pies, y este calambrazo de primero le apaga el corazón y el cerebro.

 

 El famoso caso del espía Homero Simpson

 

  
Homero fue condenado a la silla eléctrica acusado de espionaje, al haber revelado secretos de la planta nuclear de Springfield, Illinois. Aquí mostramos la tierna escena cuando su querida Margie le cumplía con su último deseo, aquel día de tan triste despedida.

 

  

  
El escalofriante alarido que pegó Homero cuando le bajaron la cuchilla.
En ese momento él se despertó; se había cagado la piyama, pero eso no le importó, pues ya aliviado dijo: ¡Menos mal que era una pesadilla!
 

A la mañana siguiente ...
 
 
Homero Simpson junto a Margie celebrando aquel desenlace que tuvo un final bien feliz, después de haber pasado toda la noche en medio de esa horrorosa pesadilla eléctrica. 
 
 
 Desde aquel día Homero se puso bien romántico con Margie:  
 
«Hoy me siento muy contento y tenemos que celebrarlo, pues ahora sí estoy del todo convencido de que los Voltios no son los que matan. La culpa mas bien es de los Culombios que cuando los veo pasar a cada rato, me entra un calorcito escalofriante por todo el cuerpo, que me acelera los latidos del corazón, y me da miedo que me deje fulminado»
 
 
 
 

 
 
 
 




 

 

 

 

 

El corrientazo de un celular ¿te podrá electrocutar?

 By Douglas Figueroa


Cuando introducimos en el buscador Google del internet, «celular, bañera, electrocución», se obtienen mas de 80.000 resultados. Nos deja perplejos ver tantos casos que suceden en todo el mundo, de personas que se electrocutan y tienen en común el uso del celular mientras se estan bañando (ver algunos al final). Al parecer, estas tragedias le vienen sucediendo a gente ingenua y descuidada que dependen de su dispositivo inteligente para todo lo que hagan y nunca lo sueltan de sus manos, ni cuando van a hacer sus necesidades. Muchos cuando entran a la ducha siguen con la jurungadera de su móvil y hasta se toman selfies y oyen música por los auriculares mientras se bañan, sin darse cuenta que de esa gracia les puede salir una tremenda morisqueta.  

  

        Estos accidentes tan lamentables nos llevan a recordar las clásicas películas de la época de Alfred Hitchcock, tipo «thrillers» de muertes por electrocución, una de las favoritas del cine de suspenso de Hollywood. Ahí nos mostraban espeluznantes escenas en un baño, de gente que de repente lanzaba chillidos escalofriantes al mojárseles algún aparato eléctrico, como radios, secadores de pelos, rizadores térmicos o maquinitas de afeitar. Unos percances podían ser accidental pero otros provocados por la mano pelúa de alguna mente asesina que les echaba un aparato prendido en el agua.

 


El celular con el agua hacen una mala junta

 

Es bien conocido que el agua tal como la utilizamos para beber o ducharnos, resulta muy  buena conductora de la corriente eléctrica; pero esto no se debe a ella en sí misma, sino a los minerales que siempre tiene disueltos (impurezas). No importa que esté filtrada para el consumo, y luzca clarita, transparente y pulcra; siempre le queda de manera natural muchas trazas de calcio, magnesio, sodio, cloro; iones que constituyen los portadores de cargas para la corriente eléctrica. La que resulta mejor conductora es el agua de mar, por su alto contenido de iones de sodio y cloro (Na+,  Cl-) que forman el cloruro de sodio, o sal de mesa, que le da ese salaíto a las comidas.

 

   

En las clases de Fisica mostramos a los alumnos una prueba bien fehaciente de la excelente conduccción eléctrica del agua potable. Eso lo hacemos con una sencilla demostración que consiste en conectar un bombillo incandescente a una fuente de voltaje, por intermedio del agua contenida dentro de un frasco; éste hace la función del suiche conductor que activa la corriente al cerrar el circuito eléctrico.

 
 

En esta demostración observamos lo facilito que resulta poner ese bombillo a relumbrar por intermedio de la corriente eléctrica que le llega a través del agua.


 

El cuerpo humano por estar constituido en un 60% de agua, también conduce fácilmente la electricidad, al tener muchas cargas iónicas regadas por todos sus fluidos corporales, músculos y fibras nerviosas. La humedad de la piel reduce la resistencia natural de una persona a las descargas eléctricas, que buscan caminos por el cuerpo para hacer sus recorridos. Algunas suelen dar solo sustos pasajeros pero otros pueden hacer ver estrellitas. Quien se salve de un paro cardíaco, puede que el corrientazo le cause quemaduras importantes y hasta le deje el cuerpo tieso y chamusqueado

 

  

La pregunta que nos hacemos es: ¿Podría un telefonito móvil por si solo resultar peligroso al mojarse? Esto es muy poco probable, pues el celular se alimenta de una pequeña batería de 5 voltios limitada a apenas unos  pocos vatios de potencia (5 voltios x 1 ampere = 5 watts), un poder energético almacenado demasiado chiquitico y sus cargas eléctricas las suelta fácilmente en un santiamén. Así que, si una batería grandotota de un carro (12 voltios x 600 amperes), no reviste ningún peligro de electrocutarnos, mucho menos lo tendríamos con esa ñinguita de 5 voltios de la batería de un celular.

 

Una escena de «Los Simpsons» disfrutando de un relajante momento en la piscina y el repique inoportuno les interrumpe su descanso. Ese telefonito que han lanzado al agua, no representa ningún peligro de pegarle corrientazos a ninguno en la piscina.

 

        La cosa se pone color de hormiga y los riesgos de electrocución podrían estar latentes cuando el celular es usado mientras lo tengan cargando al tomacorrientes. El cargador tiene la tarea de reducir los 120 voltios de la red a los 5 voltios de la pila que alimenta al celular. Pero este peligro es también muy poco probable que se tenga porque los 5 voltios a la salida del cable del cargador resultan muy inofensivos, y de hecho casi imperceptibles, los podemos tocar directamente con las manos mojadas y apenas si nos hace son leves cosquilleos. 

 

Sin embargo, mientras sigan llegando noticias de accidentes fatales provocados por celulares enchufados en procesos de carga, es preocupante que no se den a conocer detalles acerca de las distintas circunstancias que rodean cada caso. Algunas parten de hechos reales que podrían ser exagerados o distorsionados, pero es una realidad innegable, la alta peligrosidad de la red eléctrica de 120 voltios, y proviene del hecho de que esa energía es suministrada contínuamente y el agua le daría la facilidad para entregar esas cargas diabólicas sin cesar hasta llegar a esos tristes desenlaces.  

 

Es por eso que se nos suscitan muchas dudas y surgen interrogantes, de cuales sean las verdaderas causas detrás de los hechos; son muy necesario investigarlos para evitar que sigan sucediendo. ¿Acaso será por culpa de cables pelados o en mal estado, o del uso de cargadores chimbos o inadecuados que al recalentarse colapsan y quedan cortocircuitados, pasando los 120 voltios directos al teléfono? Estas son tan solo unas posibilidades de las muchas que nos podríamos imaginar.

 

Desde la época de Galileo, sabemos que para dilucidar la verdad hay que aplicar un «Método Científico» mediante la experimentación, esta es la única manera de constatar y darle credibilidad a cualquier elucubración teórica. Solo haría falta que aparezca una mente brillante que se atreva a hacer esos arriesgados experimentos sin que le llegue a pegar un soberano corrientazo. A menos que el candidato solo quiera cubrirse de gloria y no le importe que después le hagan el reconocimiento «Post Mortem» por haber dado en el clavo de resolver ese misterio. ¿Tú te ofrecerías de voluntario para hacer ese experimento?, «Yo, ni de vaina».


Como conclusión y por si las moscas

Estos titulares de prensa a cualquiera le paran los pelos de punta y son como para  andar desconfiando de nuestro inseparable aparatico inteligente. Uno siempre tiene que estar pila y con los ojos abiertos, manteniendo al celular bien lejitos del agua.



 

1) Londres, Marzo, 2017:   «Muere electrocutado con su iPhone».
 

2) Rusia, Diciembre/2018: «Muere electrocutada una atleta rusa de 15 años cuando cargaba el móvil en el baño». https://www.mundodeportivo.com/actualidad/20181211/453506117087/atleta-rusa-15-anos-irina-rybnikova-muere-electrocutada-movil-banera.html

 

 3) Madrid, Octubre 2021: «Muere electrocutado en la bañera al caer al agua un móvil conectado a la red eléctrica». https://as.com/diarioas/2021/10/20/actualidad/1634749951_923445.html